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La importancia oculta del correo basura

Todos los días recibimos correo basura Mensajes que automáticamente pasan a la carpeta SPAM.
En entra entrada me gustaría comentaros la importancia que puede tener, no revisar a tiempo los contenidos de la carpeta SPAM de forma periódica. Es más, muchos usuarios que manejan correos
como gmail, o de proveedores de servicios, desconocen que independientemente del antispam  que
tengan configurado en su cliente local, el propio servidor filtra mensajes en base a una serie de reglas estándar establecidas por los administradores.
Por ejemplo, podemos no descargar esos mensajes nunca, pero si accedemos al sistema de correo
mediante un navegador (IMAP) podremos comprobar que en la carpeta SPAM, se encuentran estos
correos.
Muchas veces, y debido a las reglas activas ya establecidas, muchos de los mensajes que realmente no son SPAM pueden ser tratados como tales y ser enviados a una carpeta
almacén.
El problema radica cuando no tenemos por costumbre revisar esta carpeta  para comprobar que
algunos de los mensajes pueden tener cierta importancia.
No todos los mensajes enviados a la carpeta SPAM, lo son realmente.
En ocasiones debido a la popularidad del remitente, quedan considerados como correo basura,
pero no lo son.
Os voy a poner varios ejemplos reales, de los problemas que puede generar no revisar la carpeta
SPAM.
Imaginemos el caso real de renovación de los certificados digitales. Es necesario darse cuenta
cuando expiran. Aparece en las propiedades del certificado.
Pero cuando no lo tenemos visible, o se encuentra almacenado en variables de uso automático,
puede pasar inadvertido la fecha de caducidad.

Si bien es cierto que la FNMT envía un mensaje recordando que va a caducar, ese mail, puede ser
considerado como SPAM, y llegar a la carpeta basura.
En este caso, no nos daremos cuenta que el certificado va a caducar y tendremos que volver a
realizar los trámites.
Ojo con mensajes de matriculas online, compras, inscripciones a universidades, ofertas de empleo,
etc, etc, etc.
Un poco de historia
La palabra en inglés,  spam, proviene de la segunda guerra mundial (WWII), cuando los familiares de los soldados en guerra les enviaban comida enlatada; entre estas comidas enlatadas se
encontraba una carne enlatada llamada  spam, que en los Estados Unidos era y sigue siendo muy común.
El Spam (de la contracción de “ Spiced Ham“, en español “jamón con especias”) fue el alimento de
los soldados soviéticos y británicos en la Segunda Guerra Mundial, y desde 1957 fue comercializado
en latas que ahorraban al consumidor el uso del abrelatas.
Posteriormente, el grupo británico Monty Python empezó a hacer burla de la carne en lata. En un
sketch cuando una pareja intentaba pedir comida en una cafetería, se encontraba con que todos los platos del menú contenían spam: «Huevos con tocino; huevos, salchicha y tocino; huevos con  spam; huevos, salchicha, tocino y spam; spam, tocino, salchichas y spam; spam, huevos, spam, spam» — y así sucesivamente.
Años después, cuando Internet comenzaba a crecer, algunos usuarios inexpertos mandaban
erróneamente mensajes personales a toda una lista de correo electrónico o a grupos de discusión — que podían involucrar a varios cientos de personas— lo que ocasionaba molestias y pérdida de
tiempo (y hasta de dinero) a los demás usuarios que recibían ese tráfico irrelevante y no deseado.
Hacia 1993 alguien calificó esas intromisiones no deseadas como spam: los mensajes eran como
el spam del  sketch, en el que nada se podía comer sin toparse con el fiambre.
Así que mucho ojo con el fiambre que puede que sea marisco.

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